La Sole
- Alexandra García
- 15 jul 2022
- 1 Min. de lectura
- Sí po’ -, contrario a lo que todos piensan
En ese cuarto de 3x3 me encontré a mí misma
Comí fideos más veces de las que hubiera querido
No hice la cama,
Escuché los discos que siempre me dije que escucharía
Hablé conmigo misma,
Me paré frente al espejo, para sentir compañía
Miré la ventana imaginando historias en tercera persona
Me limité a sentir profundamente la rutina, hasta que dejó de serlo.
Y es que hay algo hermoso en lo cotidiano
El pan duro,
La ropa sucia,
La responsabilidad abrumadora de este cuerpo en el que habito.
Y con la Sole, tuvimos que aprender a llevarnos,
Pasar los días, de a poco.
Para el 30 de enero la cama ya estaba hecha,
La comida lista,
La ropa limpia, y doblada encima de la cama.
No porque fuera obligatorio, sino porque así nos gustaba más.
Y cuando sabía que había tenido un mal día,
Me esperaba con el té calentito y su silencio acogedor.

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