VII.
- Alexandra García
- 9 jul 2022
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La niña le rezó a los cielos
Y con sus manitas
Tejió los retazos escarchados que inundaban la casa
Tomó la mano de la madre, y la acompañó a la tienda
Miró curiosa a todos lados, a ver qué llamaba su atención
Quizá se soltaron la mano unos instantes
Salieron y sonrieron
Estaban tan felices,
La niña le jaló la falda con fuerza
para llamar su atención
Hurgó el bolsillo entre enaguas almidonadas
Extendió sus manos como quién regala flores
La madre se tapó la boca asombrada,
un poco ruborizada
“Para mi hermanito”- le dije -
Mi madre miró con ternura las calcetitas de encaje que sin pagar había
sacado de la tienda
Me abrazó largamente.
Muchos años después supe que las habíamos devuelto,
porque estaba mal sacar cosas sin pagar
Muchos años después supe, que incluso de no haberlas devuelto
él nunca las habría podido usar.

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